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MÁRTIRES 2017-10-01T02:23:38+00:00

Dieron su vida en el cumplimiento del deber…son las estrellas que iluminan el día a día de Cuerpo de Bomberos de San Felipe…jamas sus nombres serán olvidados, pues viven en medio de nuestras filas…

PRIMER mártir de la 1° Compañía Auxiliar Ciriaco Olivares

Serían poco mas de las 15 hrs. de un 23 de septiembre del año 1910, cuando el Cuartel de Bomberos dio la
alarma de incendio, indicándose como lugar del siniestro la fabrica de Jarcias Parry de propiedad de la señora
Sara Parry, ubicada en la calle Tacna de San Felipe.
Con la Presteza que el caso requería, los voluntarios del Cuerpo de Bomberos de nuestra ciudad se
movilizaron con toda rapidez, colocándose en la pértiga de la bomba a vapor que posee la Compañía, los
auxiliares, señores CIRIACO OLIVARES y Eleodoro Silva partieron en desenfrenada carrera hacia el poniente y
a la altura de la calle Traslaviña al cruzar la línea de ferrocarril urbano que en ese tiempo pasaba por ese sector,
la maquina dio un sorpresivo e inesperado tumbo con tan mala suerte, que el auxiliar CIRIACO OLIVARES,
perdió el equilibrio y no pudiendo sostenerse, rodó hacia la calzada siendo arrastrado por la bomba más o
menos cincuenta metros pasando por sobre el cuerpo del infortunado Olivares, las dos ruedas del lado derecho
del pesado carrobomba
El desgraciado accidente ocurrió en el mismo sector en donde estuvo la Compañía Chilena de Electricidad,
cuya actual pavimentación, no existía en ese tiempo, de manera que los hoyos y las piedras sueltas, eran el
único adorno.
En estado de suma gravedad, el auxiliar Olivares fue llevado al Hospital San Camilo de San Felipe, pero a
consecuencia de la abundante sangre que derramaba de sus múltiples lesiones, dejo de existir en el camino.
Como un homenaje a este primer mártir con cuya desaparición el Cuerpo de Bomberos de San Felipe se
cubrió de duelo, el Directorio General de la Institución, acordó darle cristiana sepultura con la mayor solemnidad
posible, obsequiándole la urna que era propiedad del Cuerpo de Bomberos y que sólo se usaba para trasladar a
los auxiliares hasta el Cementerio debiendo enseguida devolverla al Cuartel.
El cortejo partió desde el Cuartel de Bomberos en donde se velaron sus restos mortales, y la urna fue
conducida a pulso hasta el Cementerio del Almendral, sobre un CarroGallo,
de la Primera Compañía.
Concurrieron a los funerales del Auxiliar Olivares, todas las autoridades civiles, militares y eclesiásticas de la
comuna de San Felipe, concurrieron también delegaciones de diferentes sociedades y gremios de pueblos
vecinos.

 

SEGUNDO mártir de la 3° Compañía Luis Rossy Osorio

El 9 de junio de 1932 la institución bomberil y la ciudad entera se estremecen por la trágica muerte, en acto
de servicio del voluntario de la 3° CIA. Don LUIS ROSSI OSORIO.
A las 10.15 hrs., salio el carro de la Compañía con su personal a cargo de su Director y Capitán con dirección
a la estación, para traer los restos mortales del fundador señor Osvaldo Figueroa, el carro al hacer un viraje en
calle Prat con Salinas (frente a la municipalidad) , el bombero ROSSI OSORIO perdió el equilibrio y salto del
móvil, con tan mala suerte, que se fracturo la base del cráneo quedando en estado grave, fue trasladado al
hospital siendo atendido de inmediato por los doctores Sepúlveda y Gajardo, falleciendo a las 10.30 hrs.
Los funerales del segundo mártir de la institución fueron grandiosos, el cortejo partió desde el cuartel
deteniéndose frente a la Iglesia Catedral donde el capellán del Cuerpo ofreció una misa frente a todo el pueblo
que ovaciono al bombero mártir, despidiéndolo con pañuelos blancos e interminables aplausos. Concurrieron a
los funerales, todas las autoridades civiles, militares y eclesiásticas de la comuna de San Felipe, concurrieron
también delegaciones de diferentes sociedades y gremios de pueblos vecinos.

TERCER mártir de la 3° Compañía Waldo Tapia Espíndola

Era un asoleado sábado, el 9 de julio de 2005 a las 10.00 hrs., WALDO TAPIA ESPÍNDOLA, procedía a
realizar un trabajo de cambio de techumbre en el cuartel de su nueva Compañía, al preparar el material, por
razones que nadie se puede explicar, procedió a subir solo a lo alto de la construcción (una altura superior a los
8 metros) cayendo luego que una plancha de pizarreño cediera. En segundos estaba su cuerpo lleno de sangré
con múltiples fracturas luego de caer de cabeza. Rápidamente fue llevado al hospital local, falleciendo cerca del
medió día, bajo la impotente mirada de sus camaradas bomberos.
Luego de un hermoso velatorio de 72 horas con permanente guardia de honor, el cortejo fúnebre al mando
del Comandante salio del cuartel de la Tercera Compañía en medio de la fría noche siendo despedido por
antorchas y marchas fúnebres y el aplauso de los vecinos, al llegar a la Plaza de Armas por calle Merced, este
se detuvo frente al Cuartel Central donde le esperaban las muchas delegaciones de otros Cuerpos de Bomberos
del país. Más de 600 bomberos rindieron los honores de reglamento y enfilaron al cementerio no sin antes, en el
cuartel de la Cuarta Compañía, rendir los honores al mártir con el sonar de la centenaria campaña del Cuerpo. Al
pasar por frente del hospital local, las ambulancias del Samu hicieron lo propio, sus paramedicos, enfermeros y
médicos dieron el ultimo adiós al compañero de tantos rescates, con lagrimas en los ojos se escucharon el ulular
de las sirenas de todas las ambulancias del servicio.
Concurrieron a los funerales, todas las autoridades de la comuna de San Felipe.
A Waldo Tapia se le recuerda como un Bombero ejemplar, responsable y leal a sus principios, altamente
capacitado, destacado Oficial de Compañía e Instructor de la A.N.B.
El Directorio General decidió en su honor colocar  su nombre al Campo de Entrenamiento de la Institución.