NUESTRAS TRADICIONES

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NUESTRAS TRADICIONES 2017-09-04T13:16:23+00:00

LA TRADICIÓN FAMILIAR

Una de las tradiciones más antiguas y hermosas, pero a la vez muy vigente es; la “Tradición Familiar” en los Cuerpos de Bomberos de Chile. Desde hace 156 años se ha trasmitido de padres a hijos y a nietos, el cariño, el respeto, y la importancia que guarda el ser bombero voluntario en nuestra Patria. Y no es una tarea fácil, por el contrario, el bombero debe luchar contra el fuego, contra el peligro y en muchas oportunidades enfrentar la incomprensión de quienes deberían apoyar su gestión.

Felizmente en todas las épocas han existido bomberos que no sólo han contribuido con su esfuerzo físico al asistir incansablemente a cumplir con el deber voluntariamente impuesto, sino también han aportado con su preclara visión de lo que debe ser el servicio bomberil, como también desarrollando una función formativa y de verdaderos maestros de las nuevas generaciones que año a año se incorporan a este ejército de guerreros de la paz, como lo son nuestros bomberos voluntarios de Chile…

Es necesario que los hombres que prestan sus servicios a un Cuerpo de Bomberos o Compañía de Bomberos Voluntarios, sean ante todo: GenerososNoblesAbnegados y de una Conducta Irreprochable.

No pueden ser buenos bomberos los que todo lo critican y nada aportan ni construyen. Por esta sola razón se declaran tácitamente excluidos como enemigos de la cooperación que es el éxito.

Son buenos bomberos, en cambio, los que acatan las órdenes o ideas emanadas de quienes han sabido apreciar muy de cerca, en carnes propias, y con todo su rigor, los afanes y riesgos inherentes a nuestra profesión.

LISTA A LOS BOMBEROS MÁRTIRES

Cada vez que se concurre a un acto de servicio y finalizado el mismo, el oficial o bombero a cargo ordena “pasar lista” según grados y orden de antigüedad de ingreso a la institución, pero siempre se empieza la lista nombrando a los bomberos  mártires de la compañía, el secretario con la compañía de pie y en posición firme parte nombrando al hermano muerto   el oficial responderá con voz fuerte y clara:

“FIRME…MUERTO EN ACTO DE SERVICIO…… ¡COMPAÑÍA A DISCRECIÓN!”

Foto primer mártir Ciriaco Olivares 1 Cia.

EL BAUTIZO DE LOS NUEVOS BOMBEROS

Cada vez que se integran nuevos Bomberos se les hace un bautizo de agua, en donde “el chupe” (nuevo voluntario) tiene que desplazarse por un puente hecho de escalas, mientras 7 Bomberos le lanzan agua representando a cada compañía del cuerpo , agua que es impulsada por los carros a  palanca, que data de su fundación de la institución  en el año 1883, y a vapor de 1903 respectivamente.

Los bomberos pasan un puente de escalas que simboliza el cambio a un nueva  vida  centrada en el servicio y amor al prójimo y no a proyectos personales. Los bomberos juraran luego POR SU HONOR, respetar los reglamentos y tradición del Cuerpo de Bomberos.

Es importante que no pierda su casco en el paso por el puente ya que cree que si “es bueno” no debería perderlo.

Esta ceremonia se realizada el domingo inmediatamente después del 11 de marzo de cada año y desde 1884

 

 

FUNERALES DE NOCHE….¿PORQUE?

Era el año de 1859, Chile vivía una encendida revolución con características de guerra civil. Numerosos sectores de la ciudadanía atacaban al gobierno por su excesivo autoritarismo y para que se imprimiera una línea mucho más liberal en sus iniciativas. A pesar que los postulados de los Cuerpos de Bomberos disponen que en ellos no se deba discutir de política ni de religión, aquel año las pasiones y los sentimientos habían rebasado los límites de la razón y de la lógica y la opinión partidista había proliferado entre sus componentes como sucedió en casi todas las instituciones del país.

A los voluntarios de la Tercera Compañía de Valparaíso se les consideraba antigobiernistas debido a que su director, don Ángel Custodio Gallo Goyenechea, era hermano de uno de los jefes más destacados de la revolución, don Pedro León Gallo. Don Ángel Custodio fue encarcelado, como igualmente el captan y un teniente; otros oficiales hubieron de ocultarse, o huir, como lo hiciera el secretario, que se fue al Perú.

Que la persecución política se había desatado se puede comprobar al revisar el libro de Guardia de la Compañía en el cual, con fecha 3 de febrero de 1859, se puede leer lo siguiente:

“Tenemos que lamentar la desgracia de la pérdida de uno de los miembros de la Compañía que ha sido extraído hoy de la casa del cónsul americano. También hay otros que están ocultos, de los cuales ya o tenemos esperanza alguna, para que nos acompañen en nuestro trabajo y fatigas. Que la felicidad y buena estrella los acompañen por doquiera que se encuentren”.

Por esos agitados días falleció el voluntario Domingo Espiñeira. Las autoridades negaron el permiso para que la Compañía reuniera a sus componentes y asistieran a sus funerales. Pero eran tiempos de lucha y había que sacrificarse y exponerse para obtener lo que se anhelaba, y además la lealtad hacia un hermano de ideales estaba por sobre cualquier peligro. Reunidos clandestinamente los tercerinos acordaron efectuar los funerales de noche, y así lo hicieron.

No brillaron los bronces de los cascos ni el dorado de los botones de las casacas al reflejarse el sol en ellos; pero cada voluntario que asistió llevaba un sol propio en sus manos: un humilde chonchón que, junto con alumbrar el camino, era la última luz que recibía el hermano de ideales antes de ir a internarse en la oscuridad muda y misteriosa de la eternidad.

Desde entonces, y creando una tradición de magia y leyenda, los Bomberos de todo Chile, sepultan de noche a sus compañeros de nobles postulados; portando en sus manos acostumbradas a las hachas pitones, modestas y humildes antorchas que, acompañando a la muerte, simbolizan el Fuego y la Luz palpitante de la vida.